Las ciudades de Madrid y Barcelona se han ido transformando y lentamente han dejado de ser meros centros de turismo cultural. La experiencia de la visita ahora puede magnificarse con la extensa oferta de turismo aventura.
Después de un par de estas actividades el turista se sentirá a gusto en cualquiera de los hoteles en Barcelona o de los hoteles en Madrid.
Se practican en extensiones de agua dulce o salada. El rafting y el hidrospeed son comunes en ríos con gran caudal de agua y se realizan sobre embarcaciones.

El wakeboard, como otros deportes extremos, representa la fusión de varios elementos, en este caso los del esquí acuático, el surf, el snowboard y el skate. La finalidad de esta displicina es la de, además de mantener el equilibrio mientras la lancha se mueve, hacer volteretas y acrobacias. El kitesurf también consiste en la combinación de otros deportes. Este incluye una cometa a tracción que le da impulso al deportista para que se deslice por el agua.

Trekking, cicloturimo, vuelos en globo, trayectos a caballo: si bien no se basan en el derroche de adrenalina, como los deportes extremos, lo magnífico de ellos, como en la vida, es el camino hacia la meta.